Guía de Cuidado y Lavado

Las medias finas y los elegantes calcetines de nylon necesitan un poco de cariño. Con la rutina de cuidado adecuada, te asegurarás de que tus nuevas prendas favoritas mantengan su forma, que el elastano permanezca flexible y que te proporcionen un disfrute duradero. Aquí te explicamos qué es importante.

El lavado correcto

  • El lavado a mano es lo mejor: La forma más suave de limpiar las medias finas es en un lavabo con agua tibia y un poco de detergente para prendas delicadas. ¡No las retuerzas, solo amásalas suavemente!
  • ¿Lavadora? Solo con protección: Si tienes prisa, utiliza obligatoriamente una bolsa para la colada de malla fina. Así evitarás que los hilos finos se enganchen en cremalleras o ganchos de sujetador de otras prendas.
  • Temperatura: Lava tus medias a un máximo de 30°C en un ciclo suave o para prendas delicadas.

Secado y almacenamiento

  • Secado al aire: Coloca las medias planas sobre una toalla seca o cuélgalas suavemente del tendedero.
  • Cuidado al enrollar: Después de secarlas, enrolla suavemente las medias en lugar de anudarlas con fuerza. Esto cuida las fibras finas.
  • Guardar de forma segura: Lo mejor es guardar las medias finas en bolsas de tela suave o en compartimentos separados del cajón, lejos de cierres de velcro o bordes de madera rugosos.

Lo que debes evitar a toda costa

  • ¡No usar suavizante! El suavizante es el mayor enemigo del elastano (Lycra). Se adhiere a las fibras elásticas, haciendo que las medias se deformen, se enrollen en la cintura y pierdan su efecto de sujeción.
  • Evitar el calor: Las medias finas no deben meterse en la secadora bajo ningún concepto. Tampoco las coloques nunca sobre un radiador caliente ni las planches. El calor derrite las finas fibras sintéticas y las vuelve quebradizas.

Consejo secreto para medias de liga (Stay-ups)

Si tus medias de liga empiezan a deslizarse después de usarlas un par de veces, casi nunca se debe a que se hayan dado de sí, sino a la banda de silicona. La silicona acumula células muertas de la piel, restos de loción corporal y detergente, perdiendo así su "agarre".

La solución: Simplemente limpia la banda de silicona con un paño limpio y húmedo (y, si es necesario, una diminuta gota de jabón suave o alcohol de alta graduación). Deja que se seque y la banda se adherirá de nuevo como el primer día.